Tubería IMC
Son conductos metálicos diseñados para proteger y enrutar cables eléctricos en una amplia variedad de instalaciones. Se consideran el punto medio ideal entre los tubos ligeros (EMT) y los tubos pesados (Rigid), ofreciendo una gran resistencia sin ser tan difíciles de manipular.
1. Protección Mecánica Superior
La función primordial del tubo IMC es resguardar el cableado contra golpes, aplastamientos o cortes. Al ser de acero galvanizado, es lo suficientemente robusto para soportar impactos accidentales en entornos industriales o comerciales.
2. Resistencia a la Corrosión
Gracias a su recubrimiento de zinc (galvanizado) tanto en el exterior como en el interior, estos tubos son ideales para:
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Ambientes exteriores: Soportan la lluvia y la humedad sin oxidarse rápidamente.
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Zonas con atmósferas severas: Se utilizan en lugares donde hay presencia de agentes químicos ligeros o exposición constante a la intemperie.
3. Uso en Áreas de Riesgo
Debido a su grosor y hermeticidad (cuando se usa con los accesorios roscados adecuados), los tubos IMC están aprobados para instalaciones en áreas clasificadas o peligrosas, donde existe riesgo de explosión o incendios, ya que ayudan a contener posibles chispas internas.
4. Blindaje Electromagnético
Al ser metálicos, actúan como una pantalla que protege los cables internos de interferencias electromagnéticas (EMI). Esto es vital cuando los cables de potencia pasan cerca de cables de datos o equipos electrónicos sensibles.












